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Gesta de luz y compromiso


Fecha: 2017-01-04 19:02:26
Por: Yuliet Gutierrez Delgado

“Fidel nuestro Maestro mayor nos enseñó a ser revolucionarios, nos legó su sabiduría y sobre todo nos demostró con su ejemplo que nada es imposible para los que luchan. Combatiente invicto ante todas las adversidades nos sigue acompañando como guía de nuestra educación, con su sentido de la dignidad y su inquebrantable fidelidad a los principios, expresó Mercedes López Acea, vicepresidenta del Consejo de Estado y primera secretaria del Comité Provincial del Partido en La Habana, en el homenaje al aguerrido ejército juvenil, que hace 55 años protagonizó la grandiosa proeza por el derrocamiento de la ignorancia e incultura que padecía el pueblo cubano.

La conmemoración, por el aniversario 55 de la declaración de Cuba como Territorio Libre de Analfabetismo y Día del Educador, presidida por el miembro del buró político y primer vicepresidente de los Consejos de estado y de ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez,  se efectuó este 22 de diciembre en la  Ciudad Escolar Libertad, antiguo campamento militar Columbia, convertido en fortaleza docente tras el triunfo de la Revolución Cubana, en 1959.

El acto, dedicado al invicto líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz,  inspirador y jefe del heroico contingente de cien mil alfabetizadores, que guiados por “la estrategia de unidad nacional, masividad de la cultura, trazada por el Comandante en Jefe…permitió interpretar el proceso alfabetizador y profundizar en la naturaleza del Socialismo”, destacó Zoila Benítez de Mendoza,  integrante de la Brigada Conrado Benítez.

La admiración y respeto por Fidel también se evidenció en Octavio Alejandro Toledo Peña, estudiante de la escuela pedagógica Fulgencio Oroz Gómez, del municipio capitalino del Cerro, quien contó a CubaEduca: “Escogí esta carrera porque en toda mi familia, casi todos son maestros, y, además, es un compromiso que tenía con la Revolución. Si me formaron a mí,  tenía el deber yo también de contribuir a la formación de las nuevas generaciones”.

“El momento más importante para mí  y que me reafirma como maestro  cada vez que voy a un aula es la práctica docente. En este espacio he tenido la oportunidad de dialogar con los estudiantes, de impartir clases, de sentirme como un maestro más de la  escuela en la que he estado”, afirmó este joven que se encuentra cursando la enseñanza primaria y comentó, además, que se decidió por la enseñanza primaria porque “me gusta trabajar con los niños y  considero que es un poco más abarcadora, pues es en la que se está constantemente más con el alumno”.

En tanto, Consuelo Amaro Rodríguez, quien con 18 años en 1961 se incorporó a la Campaña de Alfabetización ofreció aristas de la gesta: “ Alfabeticé en la zona rural del municipio de Candelaria, de la provincia de Artemisa, municipio Guanajay, que antes pertenecía a la provincia de Pinar del Río. Me incorporaré porque comprendí que debía cumplir con aquella tarea que nos había encomendado la Revolución.

“Caminábamos muy de noche con los faroles por las carretera. No sentí miedo, porque la juventud es la juventud, no le teme a nada y entonces sabíamos que estábamos frente a una batalla. El primer impacto surgió porque en la zona donde laboraba tenía que caminar muchísimo recorriendo las casas y me salieron varices y tenía un terrible dolor en las piernas.  Entonces el responsable de allí me dijo: no puedes seguir, pero yo quería continuar y me busqué un caballo para que me trasladara, pero en aquel caballo no me podía montar de ninguna forma. Y cuando había una reunión él decía aquí llegó mi brigadista del caballo frustrado. Como no podía subirme tuvieron que buscarme una araña, especie de carreta rústica acoplada al caballo”, rememoró esta educadora que en la actualidad continua incorporada a la docencia.  

Asistieron al acto, además, Ulises Guilarte de Nacimiento, secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba; los ministros de educación y educación superior Ena Elsa Velásquez Cobiella y José Ramón SaboridoLoidi, respectivamente.

Presentes, también, Armando Hart Dávalos, quien fuera director del Programa Nacional de Alfabetización; el compañero José Ramón Fernández Álvarez, asesor del presidente de los Consejos de Estado y de Ministros; y otros dirigentes del Partido, el Estado, el gobierno, organizaciones políticas y de masas, y el Ministerio de Educación.