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La Educación Especial cubana redimensiona sus funciones


Fecha: 2017-01-05 15:43:22
Por: Yuliet Gutierrez Delgado

La Educación Especial en Cuba arribará a su 55 aniversario con el propósito de lograr el máximo desarrollo integral posible de las personas con Necesidades Educativas Especiales(NEE) asociadas o no a discapacidad, que les permita, en cualquier contexto, enfrentar con diversos niveles de independencia su inclusión social.

En conferencia de prensa así lo dio a conocer la directora nacional de Educación Especial,  Dra.C. Marlen Mederos, quien informó, además, que anualmente en el país entre 90 y 110 estudiantes  con discapacidad visual, auditiva y físico-motora ingresan a la Educación Superior.

Para ejemplificar los principios, avances y retos de esta enseñanza en Cuba, Mederos rememoró las palabras del Comandante en Jefe cuando expresó: «La Educación Especial tiene muchas más cosas que escuelas».

Respecto a esa convicción y anhelo de Fidel, comentó que hoy se evidencia en la relación, en general, de un docente para cuatro niños en las instituciones de la educación especial en Cuba,  la existencia de 356 instituciones educativas para escolares con NEE, las cuales brindan sus servicios a más de 37 000 niños, niñas, adolescentes y jóvenes, así como en la presencia de  202 Centros de Diagnóstico y Orientación (CDO), cuya responsabilidad es realizar un diagnóstico sicopedagógico y garantizar la labor de orientación y seguimiento a los infantes, su familia y a los docentes de los diferentes niveles educativos.

«Compartimos en nueve instituciones, denominadas centros mixtos, con la educación primaria y secundaria básica los servicios a niños con discapacidad. Contamos en Cuba -agregó- con 34 hogares para niños, niñas y adolescentes sin amparo familiar, donde son atendidos más de 300 niños, niñas y adolescentes hasta la edad de 18 años».

De igual manera destacó: «Tenemos en la Isla 11 aulas en hospitales pediátricos donde se atienden aproximadamente a más de 150 niños en espacios hospitalarios, más de 600 maestros ambulantes que ofrecen a más de 1500 pequeños en sus casas una atención educativa bien especializada e individualizada, y se atienden en salones de escuelas especiales o de círculos infantiles a más de 560 niños y niñas que en la primera infancia reciben atención y estimulación. en las edades más tempranas.

Otra fortaleza de la Educación Especial en Cuba es contar con 15 278 docentes para esta enseñanza, de ellos 9 355 están frente a las aulas, mientras que unos 5923 especialistas y otros docentes incluyen: logopedas, psicopedagogos, psicoterapeutas, sicólogos, maestros de apoyo para la atención a la inclusión educativa, maestros para la rehabilitación visual, para la orientación y movilidad de los niños ciegos o con baja visión, e intérpretes del lenguaje de señas cubanas.

Resaltó también que los servicios especializados de los CDO complementan toda la atención que en Cuba se brinda a los niños, la familia, y a los educadores, con orientaciones necesarias para desempeñar su labor. En tal sentido, especificó que en cada municipio como mínimo hay un CDO, con seis especialistas que dan seguimiento a todos los centros educativos y dotan a los docentes con un sistema de diagnóstico ya establecido, que prevé la estimulación desde edades tempranas, con la finalidad de que el niño llegue lo antes posible a los centros de orientación especializada y regular.

«En los últimos años-ponderó- ha existido un decrecimiento considerable de las matrículas en la educación especial, casi de un 50 por ciento. Llegamos a tener más de 63 000, mientras en 2016 se disminuyó a 37 025 niños atendidos en las escuelas especiales».

Al referirse a estos indicadores, explicó que la Educación Especial en Cuba no es obligatoria, sino que es un derecho de la familia que el niño reciba la educación donde los padres decidan, con independencia de la condición y el diagnóstico que pueda tener el niño.

«En correspondencia con las tendencias internacionales en Cuba trabajamos para ello. Por eso decimos que la Educación Especial no es para ella, sino que hoy se abre del contexto donde se encuentran los niños. Hay 9832 niños que están en el sistema educativo regular, el resto recibe atención por diferentes modalidades, de acuerdo al nivel educativo»,significó la directiva del Ministerio de Educación.       

Enfatizó que en la actualidad la Educación Especial redimensiona sus funciones, las cuales inciden en el quehacer de todos los especialistas y directivos de diferentes instituciones. «Vamos a brindar nuestros servicios y apoyo donde quiera que se encuentre el niño. Nuestros especialistas hoy articulan con el sistema regular, los recursos y apoyos necesarios para la formación de los educandos», puntualizó.

«Cuando hablamos de educación inclusiva en Cuba-insistió- no está ceñida a un tipo de escuela, no importa si el niño está en una escuela especial, o en una regular. No es algo que se limite a facilitarles el acceso a los niños a la educación, sino que donde se encuentre el niño la educación que reciba sea de calidad.


Marlen Mederos manifestó que con los recursos y profesionales que contamos se está trabajando de conjunto con el Sistema Nacional de Educación, con los ministerios de Salud, Trabajo y Seguridad Social, y otros organismos, lo que ha permitido que anualmente más de dos mil adolescentes con discapacidad intelectual tengan garantizado su empleo.

«La intersectorialidad lograda -señaló- permite identificar los niños que van a tener discapacidad intelectual desde edades tempranas.»

Entre los retos de la Educación Especial en Cuba mencionó que es necesario continuar sensibilizando en aras de eliminar barreras físico-arquitectónicas y psicológicas, lograr una concepción de la formación laboral del educando con discapacidad Intelectual desde el contexto regular, eliminar la estigmatización que provocan las categorías diagnósticas psicopedagógicas o clínicas y el uso de términos lacerantes, así como garantizar el acceso a las tecnologías de la información y las comunicaciones de última generación y disponer de medios, recursos terapéuticos y de rehabilitación para todo el universo de escolares con necesidades educativas especiales.