Formación integral de niños, adolescentes y jóvenes para una sociedad próspera y sostenible (FIN)
-
ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD EN LA RELACIÓN ESCUELA PRIMARIA- FAMILIA; IMPRONTA DE LA AGENDA 2030
Mayelin La O Núñez
-
LA ORIENTACIÓN VOCACIONAL EN LA EDUCACIÓN BÁSICA ECUATORIANA: PERCEPCIÓN DE LOS ESTUDIANTES
Elsy
-
EL CURRÍCULO INSTITUCIONAL: OPORTUNIDAD PARA TODOS.
Yeniset Guerra Cruz
-
TRABAJO CON VARIABLES, ECUACIONES DE SEGUNDO GRADO Y FUNCIONES CUADRÁTICAS
Yoandris Rodríguez Pérez
-
SISTEMA DE TALLERES DE APRECIACIÓN CREACIÓN PARA EL TRABAJO EDUCATIVO EN LAS COMUNIDADES EN TRASFORMACIÓN
Diosbel Pedrosa Borges
-
MODELO PEDAGÓGICO DE FORMACIÓN CIUDADANA EN LOS ESTUDIANTES DEL NIVEL EDUCATIVO PREUNIVERSITARIO
Clara Ivia Anaya La O
-
COMPARACIÓN DE DIFERENTES MATERIAS ORGÁNICAS EN LA PRODUCCIÓN DE POSTURAS DE COFFEA ARÁBICA LIN
Leticia
-
Gestión de conocimientos: una vía esencial para lograr resultados en las pruebas de ingreso a la Educación Superior
Edel Ernesto Pérez Almarales
-
ESCUELA - FAMILIA – COMUNIDAD: ESPACIOS DE APRENDIZAJE PARTICIPATIVO DESDE LA ENSEÑANZA DE LA HISTORIA DE CUBA.
Alexander Corrales Valdés
-
La preservación de la Lengua Materna a través de la cultura, tradiciones y costumbres matanceras.
Tania Sosa Lopez
Docente de educación primaria en la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo (SEPH), México.
Estudiante de doctorado en el Colegio Pablo Latapí Sarre, México.
El presente trabajo examina la implementación de metodologías sociocríticas en el sistema educativo mexicano, subrayando la importancia del pensamiento crítico en el siglo XXI. Esta habilidad abarca el análisis, evaluación y deducción, esenciales para decisiones reflexivas y responsables, lejos de impulsos o influencias externas. El pensamiento crítico se relaciona con creatividad, lógica, comunicación y colaboración, fomentando el desarrollo integral y la participación activa en la sociedad.
A pesar de su importancia, el pensamiento crítico está poco desarrollado en muchos contextos, resultando en decisiones sin reflexión adecuada. Para cambiar esto, es crucial promoverlo desde la educación básica usando metodologías sociocríticas que impulsen la reflexión y acción transformadora. La Nueva Escuela Mexicana (NEM) establece el pensamiento crítico como eje transversal, usando estrategias como diálogo, debate, investigación y TIC.
La NEM representa un cambio de paradigma, centrando el aprendizaje en realidades comunitarias y otorgando autonomía al docente para contextualizar el currículo según los contextos locales. El programa analítico integra problemáticas comunitarias para aprendizajes significativos, empleando metodologías adaptables como el aprendizaje colaborativo y la indagación crítica.